miércoles, 23 de marzo de 2011

Impredecible

Estoy en mi oficina. ¿puedes venir tantito? Quiero Verte!

Esas palabras fueron música para mis oídos, en este caso: para mis ojos porque fué mensaje de texto.

Tenía escasos 15 minutos de haber salido de casa a tomar un poco de aire fresco y pensaba ir a casa de una amiga cuando recibí ese mensaje... de inmediato respondí, por supuesto que también quería verlo, necesitaba verlo!!

Tan guapo y sonriente como siempre, me abrió las puertas del edificio y entramos juntos hasta su oficina. Solo 5 minutos dedicados a cosas de trabajo y enseguida estaba tan cerca de mi como tantas veces lo he tenido, ¡ME ENCANTA! esta vez con un poco más de prisa por el poco tiempo disponible, me besaba al mismo tiempo que me despojaba de algunas de mis prendas...a medio vestir (o desvestir) dimos unos  cuantos pasos hacia el interior de otra oficina desocupada, una vez más dábamos rienda suelta a nuestros deseos. 

Me fascina, me exita mucho escucharle decir ciertas cosas cuando estamos en esos momentos de desenfreno.

Perdí la cuenta de cuantas veces hemos disfrutado momentos así, desde aquella vez que nos vimos por primera vez hasta hoy han pasado tantas cosas, es impredecible lo que sucederá cada vez que lo veo y eso hace que espere con muchas ansias y deseos nuestro próximo encuentro.

Un par de días después, estábamos en esa misma oficina, primero trabajando y después disfrutando juntos de un rico desayuno que ofrecí a cambio de un breve espacio en su agenda y su escritorio para terminar un asunto laboral que estaba pendiente. Ahí nos despedimos con un fuerte abrazo que duró lo justo para recargarme de su buena onda y marcharme con la esperanza de volverlo a ver.

viernes, 18 de marzo de 2011

Al margen de lo que sucede a mi alrededor, llevo algo guardado muy muy dentro de mi. algo que me hace renacer cada día, me hace sonreír y sigue haciendome sonrrojar como aquella primera vez.


Ni el bullicio de la calle, ni las palabras egoistas de quien se dirige a mi, ni los problemas a mi alrededor, ni las presiones del trabajo y de la casa, logran acallar esa voz dentro de mí que me grita: Si eso te hace feliz aunque sea en instantes ¡Vívelo, no lo lamentes, disfrútalo!


¿Cuántos de nosotros nos dejamos llevar por la monotonía de la vida, haciendo las mismas cosas, siguiendo las mismas conductas?, y bueno, eso no quiere decir que no esté bien que lo hagan así, simplemente es una posición muy cómoda y con ella sobrevivimos y nos olvidamos de VIVIR.


Pues yo sobrevivía solamente... hasta que lo conocí.


Siendo honestos, intento por todos los medios a no encariñarme demasiado con él, para una mujer como yo, no es fácil entregarse a medias, soy así: sin condiciones ni medidas, pero la madurez me ha enseñado a que nada ni nade nos pertenece, y que es mejor disfrutar mientras lo tienes que desgastar esos momentos preocupandote de que llegue el día en que ya no esté.


Prefiero pensar que algo de él no se irá jamás, porque he vivido tantísimas emociones que imposible sería olvidarme de eso, su cuerpo tendrá que alejarse del mío en algun momento pero me quedaré con algo muy bello: recuerdos que de vez en cuando den color a mis mejillas, o aquellos que me hagan suspirar profundo o que me ericen la piel.


Sin duda, esta situación me tiene nuevamente de novia con la vida, estoy siendo la protagonista de mi propia historia, una historia que ha rebasado mis expectativas, una historia fascinante, tan divertida como apasionada.


No recuerdo si ya lo publiqué anteriormente pero cabe mencionarlo de nuevo, mis fantasías... se están haciendo realidad.

viernes, 4 de marzo de 2011

odio necesitarte

no estaba en mis planes necesitarte como hoy

espero verte pronto y puedas calmar esta necesidad de ti

no me gusta sentirme asi y mas porque estas lejos,

espero que esto que hoy siento sea pasajero

o sea porque me siento un poco sola


No quiero necesitarte tanto como te necesito HOY


p.d. no odio necesitarte, pero tengo miedo de hacerlo.

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