y bueno... diganme por favor ¿a qué mujer no le encantan los halagos, piropos y buenos tratos?
Así que entre las acostumbradas cyberpláticas me estaba gustando que me tuviera en suspenso sobre lo que me iba a regalar con motivo de mi cumple, obvio sabia que ambos estabamos jugando y no esperaba un regalo como tal, mas bien me agradaba ese juego que se daba.
Dijo que mi regalo sería un par de besos en mis mejillas y un abrazo fuerte.
Oh que lindo!! me pareció hasta tierno y aún así yo sentí seguía siendo inofensivo, osea nada malo tenía, es lo normal cuando alguien acude a felicitarte... ¿o no?
Total que después de tanto insistirme que fuera a visitarlo de nuevo, un día antes de mi cumple, pude pasar a saludarlo, la verdad me daba un poco de pena seguir negándome, y vamos, no es que me negara, solo que a veces no podía, y me daba más pena aún que el viniera a saludarme y mi familia dijera, ¿que onda con este niño? y fueran a pensar algo que no es.
Ese día que volvimos a vernos charlamos bastantito más que en las veces anteriores, reimos un poco y me sentí más en confianza, porque me parece una persona buena, sin malicia...me sugirió algunos lugares donde podría salir a divertirme con mis amigas, platicó acerca de lo que le gustaba hacer en sus ratos libres, sus fines de semana, hizo algunas preguntas de lo que me gustaba hacer a mi en mis ratos libres, en fin, una charla amena, abierta y sana, nada fuera de lo normal entre dos personas que tienen meses de conocerse por internet y que obvio, al conocerse en persona se te ocurre conocer mas a detalle.
Transcurrieron mmm.. no sé, quizá unos 20 o 30 minutos y nosotros en el bla, bla, bla sabrosón, pero ni modo, tenía que despedirme porque tenía el tiempo justo para hacer otras cosas y tampoco quería distraerlo mucho de sus responsabilidades laborales, aparte que estabamos instalados en la banqueta bajo la sombra escasa de un arbolillo que estaba ahi, y el sol comenzaba a calarme.
Me despedí, se despidió (ambos con palabras) y cuando estaba apunto de alejarme, se acercó a mi, me dió un abrazo fuerte pero tierno, un beso suave en la mejilla izquierda y el que correspondía a la mejilla derecha se resbaló un poco y sin atinar rozó mi cuello muy cerca de mi orejita..ups!
Les confieso algo............................................................................. ¡temblé!
No supe bien si fue lo inesperado de su despistada colocación de ese besito o por algo más, pero el no notó mi reacción, solo sonrió y me dijo
...¡que tengas buen día niña, mañana aquí estará aguardando tu regalo de cumpleaños!
¿ osea, cómo? y esto entonces que fué, dije entre mi...y me fui.
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Ufff!!! entre que trataba de ordenar mis emociones por lo ocurrido en ese instante y lo que seguía pasando en mi entorno (planes, proyectos, contratiempos, etc) seguíamos charlando por msn aunque ahora en un tono diferente.
Pero ... ¿diferente porqué?
Mmm, bueno no distingo aun el momento en el que cruzamos el límite, de hecho era casi imperceptible, pero si hubo un cambio de actitud en ambos, en lo que a mi respecta creo suponer que fue tras esa descarga que sentí con ese besito mal colocado, vaya! y yo que decía que era inofensivo... que cosa más rara... aun no sé como describir aquello.